
AURORA
Las obras que presenta Teresa Maluf, bajo el título enigmático de AURORA, plantean una vez más el dilema del espectador frente al arte no mimético: ¿Puro juego formal? ¿Significante despojado de significado? ¿Alegoría en términos de Walter Benjamin? Ante nuestros ojos, las pinturas, las acuarelas, las esculturas, se vinculan en montajes en los que el material y el color se combinan hábilmente entre sí para provocar en el ojo del receptor, una percepción que remita a la realidad, negándola, destruyéndola, fragmentándola.
Dice el mismo Benjamin que la obra alegórica es melancólica.
AURORA es intersección de planos, líneas y estructuras; es choque de colores, violentos, sorprendentes o armónicos, es construcción de ficciones geométricas, es en definitiva una metáfora de relaciones (¿humanas?) en cuyos intersticios se filtra la melancolía del sentido perdido, de la totalidad utópica, del consuelo imposible.
Aurora era el nombre de la madre de la artista. Estas obras que reúnen los últimos 5 años de la producción de Teresa Maluf son un homenaje a su memoria.
Antonia de la Torre
Marzo 2019
PRISMA
